Generar al menos 3 alternativas
Ante un problema, el cerebro tiende a cerrarse en una falsa dicotomía: "hago esto o hago aquello". Esta limitación cognitiva reduce tus posibilidades de éxito. Evaluar correctamente exige romper esa restricción y forzarte a diseñar al menos tres alternativas de acción verdaderamente diferentes antes de tomar una decisión. No se trata de simples variaciones de la misma idea, sino de caminos conceptualmente distintos. Al obligarte a concebir una tercera y cuarta opción, expandes tu marco mental, descubres oportunidades ocultas y disminuyes el riesgo de tomar un camino subóptimo por pura pereza intelectual.
Ejemplo práctico
Una startup estancada en ventas evalúa entre: A) Aumentar el presupuesto de publicidad o B) Reducir los precios. Al forzarse a buscar una opción C, deciden crear un programa de referidos para sus clientes actuales, optimizando el costo de adquisición sin gastar más en anuncios.
Pregunta de reflexión
¿Cuáles son tres caminos de acción totalmente diferentes que podrías tomar para resolver esta situación, sin contar tu opción inicial?